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octubre 17, 2006

Muy bien pero explicame co-mo estás. porque no puedo... más.
Si tan sólo pudiera estar, allí a tu la-do... Punto suspensivos y ade-más, interrogación que se desenvuelven, bien.

Pulso
Puslo
pulso y silencio.

y aún así, aún así. no es el fin, no es. Y más que puedas contar, de a diez.el tiempo va, y va para atrás... Punto suspensivos y vas... vas un poco más.

pulso y silencio
silencio
silencio

si ya se la respuesta. para que voy a preguntar. Lo que se da se da entre el punto y la coma, entre el sin sentido y la locuacidad. El tiempo pasa, por más que lo intentes, pasa y va para atrás. Es que no importa lo que hagas, eso es así y aceptarlo será cuestión de elipes e intención

sh.

silencio y bajos.
bajo bajo
b-ajo.

iremediable réquiem, y yo que quiero ser, pretendo una línea más, y allí se cae, el fernet, su espuma negra, y mi corazón. Todo seco y resquebrajado, todo en silencio y el movimiento. movimiento perpetuo, tragedia perenne, sentimientos acalorados y una pregunta en vacío. Se cae el fernet, la copa se rompe y el ritmo se fue.

septiembre 28, 2006

Despedida y Bienvenida

Los ojos enrojecidos del tabaco y el llanto. Las manos ennegrecidas de tanto buscar, cavando en la tierra las uñas, rojas de furia. El pelo suelto un grito que se desvanece en cada estallido. El cansancio cayendo en las extremidades, desoyendo tiempos consuetudinarios, corrientes cotidianas, perpetuos movimientos.

Sin sentido se extiende ante ello, una serie incomensurable de relieves, atroces disonancias de la tierra que me traen hoy, a una serie infinita que no acaba y por tanto, se realiza en permanente movimiento.

No soporta mi cuerpo, esta extraña trma de piel y huesos que conforma algo que supuse alguna vez, mi ser. Me dejo ir, por la tierra amiga, que me invita a navegar, un pasaje remoto, negro en su origen, profundo y caudalozo , rojo y penetrante en su centro.

Arrancarme los ojos si pudiera, deseos que se pretenden presentes, de un pasado ya realizado, imposible. Tragedia de edipo de suerte que él al menos, pudo salvarse de la opresión de su propia mirada.

Me tiendo en la tierra, termino de cavar al fin, y comienzo a soñar, despierto. La tierra me devora, que la tierra me acepta en su trono, y me abraza, en sus negros y ensortijados rizos, que me aplasta y por fin, mis ojos, ya no más, rojos de furia y tristeza, mis ojos, fiel reflejo de la oscuridad, nacen de nuevo, en su soledad, en su oscura realidad, muero por fin, para vivir, revivir al fin.

septiembre 27, 2006

septiembre 15, 2006

¡Liberá un libro!

Libro Libre Argentina convoca a la 2da gran liberación de libros.
Festejá el día de la primavera, del estudiante, de la regeneración, liberando un libro en un espacio público (subte, cabina telefónica, bar, plaza, etc.).

El próximo 21 de septiembre el movimiento Libro Libre Argentina se propone intervenir la ciudad de Buenos Aires, trazando las primeras dos letras de la sigla LLA sobre la Capital Federal, liberando libros en distintos medios de transporte público y a su paso.
Pueden participar del movimiento todos aquellos que lo deseen liberando un libro ese día en el pueblo, ciudad, distrito o municipio en que se encuentren.

Para participar dejá un libro en un espacio público con una dedicatoria que indique:
Que el libro pertenece al movimiento Libro Libre.
Que es de quien lo encuentre pero que al finalizar su lectura deberá ser liberado.
Tu dirección de correo electrónico personal y/o la de LLA:
correo@librolibreargentina.com
Sé parte del gesto, de la acción que libera.
+_info: www.librolibreargentina.com

septiembre 14, 2006

Ex-istencia

Convertido en un estrecho envase, mi ser yace errante en las conspicuas paredes de algún reducto donde me puedan guardar. Ser indescifrable que sin dudas, sufre, por qué no, de ese encierro natural, de la claustrofobia crónica de vivir. Vivir encerrado me dicen, es la infelicidad de quienes se encuentran privados de su libertad. Sí? Cuanto así es? ¿Quién define lo que es la libertad entonces, que tan bien documentada se encuentra en los debates filosóficos de todo nuestro tiempo? Mi libertad siempre fue presa. Siempre compartimentada, mi ser enjaulado, síntesis de mi envasamiento temprano.
Siento aire en el vacío y espacio en la milimetrica planicie de mi sociedad. La estrechez me engrancede, tal como hubiese querido mi querida tacita de azafrán.
Los palabreríos abundan hoy, cuando no! en toda su elocuencia y ductilidad verbal. fa! si eso es hablar bien, dicen! Sólo ellos, que dicen vivir felices, son los verderos prisioneros, en sus carceles de cristal, que no ven por el simple hecho, de no animarse a traspasar ese límite transparente, que los haría dar cuenta, de su propia indefensión, de su propia tensión.
Quiero estallar en mil pedazos, clavarme como lanzas en esos seres despreciables, vivir en ellos, como la peste en la mierda, ser parte de ellos y así convivir con su libertad que tanto admiran y saber, de pronto, que ya no saben vivir y por fin, la muerte llegará. Infinita, esperada. Dulce porvenir.

septiembre 12, 2006

definitivo.

nadie muere a tiempo. el destiempo de la vida misma.

septiembre 04, 2006

En un acto

No contemplo la idea de un final. Cuesta pensar que un buen día el telón terminará bajando, ante la mirada atónita del público expectante. Es interesante, como en una tragedia isabelina, el final se avisora ya, desde el comienzo mismo y sin embargo, seguimos viéndola en toda su elaboración, su trama peligrosamente filosa, al borde de la conmoción. Y entonces sí, de pronto el final. Sus muertos desparramados en el escenario y un sobreviviente que se empeña en no acatar la orden del destino, de lo que ya, como decíamos, estaba pactado desde el comienzo.

"Y nadie pretende terminar lo que aún no ha comenzado". Ahí esta la clave. La respuesta a esta, la gran tragedia moderna. La vida misma. Prehistoria digamos, que sabemos en algún punto, en algún instante, comenzará y allí sí, comenzará realmente el drama, la angustia de conocer su final. Pero entonces es mucho peor, sufrimos lo que aún no comienza.

Sería interesante si ese telón, telón de fondo que se niega a desaparecer ante nuestras vidas mortales, si ese telón, decíamos, pudiera caer ahora mismo, en este instante que se escriben estas lineas. Que se terminara como un relámpago que dejara de pronto todo lo dicho hasta el momento en puntos suspensivos, como si en realidad, nunca se hubiese escrito nada...como si nunca hubiese existido. "Como si": he ahí la base de nuestra tragedia, de nuestra teatralidad enmarañada de la modernidad.

Entonces aún cayendo el telón, las máscaras seguirían en el escenario, las máscaras de esos muertos que yacen en el final de la obra, pero que en ésta, se encuentran de pie, intentando una actuación que ya no tiene sentido... sin razón.

y el telón, sabíamos (a pesar de nuestros mecanismos torpes de suspenso y misterio para hacer creer, hacer "como si" pudiera terminarse en medio del relato) cae justo justo en el final, allí donde no hay más palabras que la pura facticidad de la muerte y un sobreviviente.

Un sobreviviente que sólo sigue mostrando el estúpido intento del hombre por vencer la muerte, que está allí, ante la mirada del público, indiferente, letal, finalisimo final que algunos se niegan a ver.

agosto 28, 2006

Tengo en mi pluma una música especial, no se cómo escribirla ni tampoco tan poco, cómo rimar!
Intenté las primeras veces, con versos y demás cuestiones que de esas lejos estoy de amar.
Sin embargo la providencia me hace, de poco su esclavo sutil, no entiendo lo que me dicta y mi grafía que de paso, mia ya no es.
Y es tan imposible detenerme, qué hace girar este musical? Es la energía desconocida que no puedo contener, que pinta esta blancura de renglones y márgenes, con el trazo fino de este azul.Que me hace continuar, yo no se, acaso algún día me vaya a acostumbrar.
Qué es lo que lleva, decime! a escribir esta incontinencia que se mueve sin pensar con esta gracia JA! tan particular?
Que risa, lo se. Se acaba la hoja, pero mo mi modo de pensar. Debo deterneme, no tendría sentido... que la física se ha hecho, vaya que hasta un lego lo sabe!, que el vacío no se ha hecho para llenarlas de musicalidad.

agosto 23, 2006

soliloquio

a veces me pregunto si esto que soy aqui, en esta misma (i)realidad y en esta misma coyuntura, en estas permanentes divagaciones freneticas, no son un atajo a vos.

Si tan solo pudieras decirme, como tantas veces, que seguis ahi, esto quizá, tendría algún sentido.

agosto 15, 2006

esto cae de (in)maduro

agosto 08, 2006

Ser culto, limpio y bien educado.
Tener los dientes siempre cepillados. Aliento mentolado y sonrisa contagiosa. Coversaciones a tono, chistes elocuentes y un cuerpo atlético. Gimanasio por la mañana y el culo limpio por la noche.
Cortar sus uñas, una vez a la semana. Pensar derechito y no correrse jamás. No opinar sin sentido, siempre con razones sufucientes. Una sonrisa más, nada cuesta ser gentil.
Escuchar, siempre atento, nunca protestar. Ropa de marca, pero sin ostentar. Aconsejar, sin meterse donde no se debe. No odiar, tampoco amar fervorosamente. NO llorar, eso se sabe.
Tiempos medidos, un buen reloj, nunca impuntual. Gustos delicados... si es el golf, mucho mejor.

Y deternerse. Detenerse a tiempo, antes de estallar. Antes de perder la razón. De sentir lo suficiente como para romper en un llanto de vida. Como para dejar de existir en un suspiro infernal. Y todo esto, si ella pide que pares. Que no puede más. Que necesita un descanso, que necesita respirar.

Y toda la labia, todo el encanto y toda la racionalidad dejaron de pertenecerte, en el momento en que nada de ello fue real. Te diste cuenta, no tenía sentido, peregil, siempre tarde piaste.
Falsos. Tus pasos hacia la nada, siempre fueron en dirección contraria. Porque hacia allí te dirigías. Un tren con rumbo hacia el estallido final, hacia el absurdo de una vida medida en centímentros, pesos y medidas, todo listo y compre ya.

agosto 06, 2006

take a sad song, and make it better

la vida es una herida absurda.

agosto 02, 2006

requiem de tus recuerdos

Es un hecho y es definitivo. Es el fin. Es la despedida que cuesta dar, es un adiós con tropiezos y vueltas. Es un chau sin ganas, con el sabor amargo de la derrota. De saber que pierdo, siempre pierdo en cualquier decisión que comprometa esta acción. Que trate de VOS.
Fin. Tres palabras asombrosas, que dan sombra de tan grandes que son. Soledad de la decisión y angustia de no volver a encontrarte más. Se quiebra el aliento cuando tan sólo pasa un mero recuerdo, un mero sentimiento.
Fin de un tiempo no tan lejano, de un principio un poco angustioso...de una historia que nunca maduró lo suficiente. Un chau concreto como la piedra, que te golpea sin cesar, sabiendo que es lo último, que ya no más.
Y en ese bar, por esas calles, cortitas que transitamos por las noches frías de buenos aires, lo recordaré, con un alegría dulzona, y un llanto a punto de parir; que se mezclan continuamente con nuestras charlas, nuestros desencuentros. siempre como desencuentre, el encuentro que tuvo que darse.
Una determinación que quisiera desanudar, pero tengo que hacerla. Porque no tengo alternativa. Bah. La tengo pero soy un cobarde y eso lo sabes muy bien. Animarme más allá de esta solución deshonrosa, sería no ser yo. Y con todo el peso que eso tiene, yo, siempre fui yo. Vos bien lo supiste decir. Todos tenemos multiples yo´s, y este es uno más, el cobarde, que decide la solución rápida, difícil sí, pero cortita y al pie. Siempre supe que estaba ahí, pero ahora tengo que olvidarte, tengo que dajar ir todos estos senimientos que te traen a mi como mi destino, siempre recuerrente.

Y tengo que desterrarlos si quiero verdaderamente poner fin, a una historia que siempre, siempre, tendrá un principio...sólo un favor, un pequeño llamado a tu corazoncito...no me olvides. yo a pesar de esta mentira, tampoco lo haré.

julio 25, 2006

Sólo mentiras, caminan y puluan en derredor. No quiero más, mas mienten: las palabras, las acciones, los pensamientos. El propio incosciente engaña y así y todo no miente. Porque sabe que lo está haciendo. Quiero que funcione, hacer que valga la pena. Sin embargo, todo parece silencioso. Una gran nube que atraviesa los ojos, el corazónn, el cuerpo entero se cubre de gris y comienzo a flotar... en un espacio que no contiene ya más nada, vacío, sin existencia. Ahí floto... ya soy parte de la nada, que de eso estamos hechos, de eso se trata. Allí ya no reina la mentira, tampoco hay que preocuparse por la Verdad. Tan sólo se deja ver el velo de no-realidad, de todo nuestro no-ser. Es un click que resuena en las mentes, retumba. Se destruye por dentro. Se incendia desde dentro, hasta no poseer más nada.

click. clack.

Es la existencia. Es la pregunta misma que resuena en un eco insoportable. Querría sentirme más pesado, sentirme parte del mundo y respirar su aire. click. Volver a sentirme "igual", normal, sentir la pesadez de los objetos, la trivialidad de un ser más. Pronto volverá a la normalidad, pronto será tan siquiera una sombra de aquella nube ignominiosa. Sin embargo la espera se profundiza y duele. Hiere en el pecho, esa sensación de fin, de perpetuidad del fin, que quizá sea como el infinito pero a la inversa.

Quién sos? Una mentira...bah.

nada.

NO TE SALVES

extraño y cualquier cosa me lleva ahí.

...

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

julio 21, 2006

La carta tan buscada.

Señor.
Usted es célebre y de sus obras se imprimen treinta mil ejamplares. Voy a decirle por qué: porque ama a los hombres. Tiene usted el humanitarismo en la sangre; es una suerte. Usted se alegra cuando está acompañado; en cuanto ve a uno de sus semejantes, aun sin conocerlo, siente simpatía por la manera como está articulado, por sus piernas que se abren y se cierran a voluntad, por sus manos sobre todo; lo que más le agrada es que tengan cinco dedos en cada mano y que puedan oponer el pulgar a los otros dedos. Se deleita cuando su vecino toma una taza de sobre la mesa, porque tiene una manera de tomarla que es exlusivamente humana -y que a menudo ha descrito usted en sus obras-, menos delicada, menos rápida que la del mono, pero mucho más inteligente, ¿no es así? Le gusta tambén la carne del hombre, su modo de andar de herido grave que se reeduca, su aspecto de volver a inventar la marcha a cada paso, y su famosa mirada que las fieras no pueden soportar. A usted le es fácil, pues, encontrar el acento que conviene para hablar al hombre de sí mismo; un acento púdico, pero entusiasta. La gente se arroja sobre sus libros con glotonería, los leen en un buen sillón, piensan en el gran amor desdichado y discreto que usted les consagra y eso les consuela de muchas cosas; de ser feos, de ser cobardes, de ser cornudos, de no haber recibido aumento el primero de enero. Y se dicen espontáneamente de su última novela; es una buena acción.
Supongo que tendrá usted curiosidad por saber cómo puede ser un hombre que no quiere a los hombres. Pues bien, soy yo, los quiero tan poco que de inmediato voy a matar una media docena de ellos; quizá se pregunte: ¿por qué sólo media docena? Porque mi revólver no tiene más que seis cartuchos. Es una monstruosidad. ¿No es asi? Y además un acto correctamente impolítico. Pero le digo que no puedo quererlos.Comprendo muy bien su manera de sentir. Pero lo que a usted le atrae a mí me disgusta. Como usted he visto a los hombres masticar con cuidado, conservando los ojos atentos y hojeando con la mano izquiera una revista barata. ¿es culpa mía si prefiero asistir a la comida de las focas? el hombre no puede hacer nada con su cara sin que ello se convierta en una escena de fisonomía. Cuando mastica, conservando la boca cerrada, los ángulos de su boca suben y bajan y parecen pasar sin descanso de la serenidad a la sorpresa llorosa. A usted eso le agrada, lo sé, es lo que llama la vigilancia del Espíritu. Pero a mí me da náuseas; no sé por qué; así he nacido.
Si no hubiera entre nosotros más que una diferencia de gustos, no le importunaría. Pero todo esto ocurre como si usted estuviera en gracia y yo no. Soy libre de que me guste o no la langosta a la americana, pero si no me gustan los hombres, soy un miserable y no puedo encontrar mi sitio en el mundo. Ellos han acaparado el sentido de la vida. Espero que comprenda lo que quiero decir. Hace treinta y tres años que tropieza contra puertas cerradas sobre las cuales han escrito: " Nadie entre aquí si no es humanitario". He debido abandonar todo lo que he emprendido; era necesario elegir: o bien era una tentativa absurda y condenada, o bien tarde o termprano se volvía en provecho de ellos. No llegaba a separar de mí, a formular, los pensamiento que no les destinaba expresamente: permanecían en mí como ligeros movimiento orgánicos. Sentía que eran suyos los mismos útiles de que me servía, las palabras, por ejemplo; hubiera querido palabras mías. Pero aquellas de las que dispongo se han arrastrado en no sé cuantas conciencias; se arreglan solas en mi cabeza en virtud de la costumbre que han tomado en otras y con repugnancia las utilizo para escribirle. Pero es la última vez. Yo se lo digo; hay que querer a los hombres, o de lo contrario apenas si le permiten a usted picotear. Pues bien, yo no quiero picotear. Me llamarán loco o trastornado. Lo mismo da. Voy a tomar ahora mismo mi revólver, bajaré a la calle y veré si se puede lograr algo contra ellos. Adiós, señor; tal vez será usted a quien encuentre. Enconces no sabrá nunca con qué placer haré saltar sus sesos. Si no -y es el caso más probable- lea los diarios de mañana. En ellos verá que un individuo mató, en una crisis de furor, a cinco transeúntes en la Avenida Cabildo. Usted sabe mejor que nadie lo que vale la prosa de los grandes diarios. Comprensa, pues, que no estoy "furioso"; por el contrario, estoy muy treanquilo y le ruego que acepte, señor, mi consideración más distintguida.

julio 20, 2006

lucha de clases. version "cancion infantil"*

Aserrín, Aserrán
Aserrín, aserrán
los maderos de San Juan
piden pan,
no les dan
piden queso les dan hueso
piden vino,
si les dan
se marean y se van.
Aserrín, aserrán
los maderos
de San Juan
piden pan,
no les dan
piden queso les dan hueso
piden vino,
si les dan
se marean y se van.





*nada que ver con cenicienta eh!

julio 17, 2006

las noches más frías luego del rocío.

Como una herida en el pecho, sintió ese deseo desde la primera visión. Acercarse a ella, desde la oculta noche, hacía que de pronto el frío que rajaba las piedras, se evaporara por el calor del encuentro. Por la energia contenida.
Estuvieron horas eternas discutiendo y riendo sin entender(se) la presencia. Aquellos dos seres desconcidos, conocidos por siempre; vagaban en sus cervezas, destilando un misterio en sus hojos llenos de entendimiento.
Sus labios siempre se configuraron como una incógnita. ¿Cómo se sentirían? ¿Còmo saben? ¿Como besan? En ocasiones todo dejaba de tener sentido, la mesa, la silla, sus vasos, estaban más vivos que sus propios instintos, en esos instantes acallados. Pero sus labios, sus labios parecían en esos momentos, salidos de otros tiempos, de otros espacios. Espacios completos, llenos de seducción. Y ese pico dulce...

Sus ojos eran luces estridentes que calavan en el cuerpo, cada mirada era un azote. Una pregunta más, un cuestionamiento, una certeza menos. Qué hacía ahí si no podía besarla...si no podia acariciar sus mejillas, siquiera.

Litros de alcohol, litros de una borrachera que no se correspondía con lo que habían tomado.Era otra cosa y estaba en el aire. Era el desconocimiento de lo que se aproximaba, de esa fría noche que volvía a hacerse carne... temblaban que no se entendía, como en su borrachera, si era del frío, o el vértigo de aquello...

Instantes y segundos que fueron horas años. Los mismos que parecían haberse extendido a lo largo de esa gran espera, del momento de tal encuentro. Y cuando todo parecía destinado a perderse en un saludo, el beso de extendió más de la cuenta y el tiempo paró por fin, sus cuentas inagotables hacia el infinito y se detuvo. Y ella lo dijo bien...vas a tener la vida para pensar y cuestionarte, hoy sentí. Claro! ya no había tiempo, ni espacios en los que pensar, todo estaba allí, en esa unión inseparable de sus labios, de sus manos gimiendo y sus rostros entregados a las dulce y suave placer. Se entregaron en la calle, en una avenida desierta, fría, pero no tan oscura como hubiesen deseado.

Y con sus músculos tensos aún, su perfume en el cuello y esa imperceptible sensación de los labios en los suyos, la dejó ir. Un bondi más. Un encuentro postergado... una pasión que se alejaba.

Y él, solo ya, caminando el empedrado de esas noches por fin desiertas, preguntábase una y otra vez, cómo no fue capaz, de detener el tiempo, de una vez y para siempre.

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