Un mundo inventado, un autor desconocido. Un tiempo ficcional. Un murmullo irreal. Nada es real, nadie es inventado
*
julio 02, 2008
invierno
Quizá tuve un destello al sentir los pies desnudos, cálidos, en esta noche gélida. Pudo haber sido muy bien el ruidito del fluir del avión allá lejos y a la distancia. O el click espacioso del televisor apagándose. Pude haberlo intuído, no lo sé. Algo que se moviía por dentro, despacito, sin decir palabra, sin siquiera meditarlo, allí estaba inmerso en la nostalgia.
El silencio lo ocupó todo. el viento tras las rendijas de mi ventana, mi cuerpo movilizado por mil ráfagas de un huracán que comenzaba en la garganta y se anudaba con moñito y todo, en el centro de mi estómago. El tiempo que comienza a tener otra dimensión, todo comienza a morigerarse, ahora! justo ahora que quiero que se vaya volando, que necesito que se pase como un formula 1... no respeta velocidades, es lenta, silenciosa y muy cortante, la nostalgia se queda pa´quedarse. Es densa, lo cubre todo, por la ventana, ahí están los árboles pelados que adivino en esta negrura, divinos y de mil colores muertos de pronto en la noche. El invierno, la soledad y el gamulán por dentro.
Ahí está la nostalgia, en la ventana, en la quietud de este mudo acontecer. Todo allá fuera es caótico y ensordecedor, eso me vuelve como un bumerang y ese griterío, esa incomprensión se vuelven sobre la ventana, para acallarlos, para tomarlos todos en el vacío más angustiante. Grito. Es que ya nadie escucha. Estoy solo. Y sin embargo grito.
Aquí hay solo silencio. escucho mi respiración, mi mano contra el borde de la hoja. De nuevo el gemido de las hojas en esa ventana.
Un suspiro contenido, habrá que comprarle burletes al corazón, que tirita de frío, y con razón. Brota la nostalgia y contagia. Esta hoja, esta tinta suelta, la mirada, las paredes, que escupen nostalgia y desolación! como se les pega, si hasta las flores se marchitan en el balcón.
junio 27, 2008
Seres atómicos
Todo pasa a ser parte de una carrera por sortearlos. La ciudad no es más que la conspiración contra su propia existencia y eso se expresa luego en la relación con los demás. Se va creando la atmósfera propicia para esa relación.
Así refunfuñamos por los artesanos y sus lienzos, las marchas, las protestas, el calor, la humedad, el humo, el ruido. Todas son formas válidas de resistencia contra uno, todo merece morir antes que dejar que mi tiempo se retrace.
Nos vamos transformando en atómicos, en seres celulares que estallan en reacciones en cadena cuando se tocan con el otro. Estallan, explotan. No debe haber contacto: el tren, el subte, el colectivo, cualquier asiento en el cine se vuelve espacio de disputa y de peligro... no vaya a ser cosa que quedemos pegados con el otro.
Cruzamos una calle y vemos de pronto, frente a nuestros ojos, a esa manada de hombres y dispuestos en posición de guerra para atravesar el surco del asfalto aunque cueste la vida y allí los atropellos, los codazos ,los empujones.
Salgo al barrio y siento ajenidad, todo resulta ajeno en un mundo inanimado.
Nos volvemos objetos, no vemos más que invididualidades y vaya cosa seria! que esto ya se pensaba desde la caída del muro y el comunismo... que el contacto humano era cosa de socialistas! y sí, parece que revolucionario es el amor, el sentido de humanidad, el profundo deseo de resistencia contra la insensibilidad y el no involucramiento. El amor, es así. Desprendámonos de su versión naive, de su sentido más banal. Creer en el otro, contagiarnos su risa, vivir su pesar; todo pasa a ser revolucionario en un mundo que oscurece los sentimientos, que oscurece cualquier atisbo de humanidad.
Nadie ve nada, estamos ciego y en esta ceguera todos somos culpables
junio 24, 2008
Sin metáfora
Es sencillo y muy práctico a pesar de la gente, el calor, el agotamiento de los trasbordos; pero es rápido y eficaz.
Hace dos años, ese mismo trayecto realiza en mi cabeza una serie de observaciones mentales. Hacia el final del recorrido, básicamente desde las estaciones finales y las cuadras caminadas que llevan al trabajo, como por arte de magia, por musas inesperadas, en mi cabeza comienzan a tener formas e ideas de los más bizarras, fotos, acontecimientos pasados (quizá nunca realizados), datos, fantasía.
Se acumulan sin parar colores y mezclas sin contornos que de a poco a medido que voy perfilando el camino hacia mi labor se van aclarando, perdiendo muchas, otras se van refinando, hasta dejarme sonriendo solo en la calle Florida, entre el gentío que vuela a sus destinos.
En general desde hace dos años vengo usando esos momentos de sencillez, de segundos mágicos para importarlos a estas lineas virtuales. Son mi insumo más importante. Casi sin evaluar si amerita, es casi una exorcización de aquel instante revelador, divino (si me pusiera místico), que urge sea materializado, aunque claro, en internet.
Sin embargo, no hace poco vengo sintiendo una sensación mucho más extraña, pero a la vez de lo más atendible y razonable. Cuando estas ideas están patentes en mi cabeza, cuando han logrado configurarse en torno a una introducción, un nudo y un final, es justo casi siempre el momento de ingresar al edificio en el cual trabajo. En ese instante aquello que estaba fijo, atrtavezado en mi conciencia y casi grabado en mi retina, comienza a languidecer. Como un foquito de luz, empieza a perder su brillo, se opaca y pierden la intensidad de su origen impredescible.
Mantengo la convicción (a medido que atravieso el palier y a los empleados de seguridad) que a penas llegue a mi escritorio intentaré garabetear alguna que otra línea que me permita reencontrarme con esa idea-uz que había sido tan patente minutos atrás. Sin embargo a medida que subo el ascensor, ya más oscura que antes, el pensamiento se vuelve irracional, impúdico, desalentador, inútil, sin sentido.
Dado el recuerdo de las cuadras caminadas, pretendo reconcentrarme en los minutos que me quedan, sosteniendo que como un sueño, al levantarse los hiatos que cubren nuestra imaginación son de por sí irracionales, pero no por eso dejan de tener un sentido estético y es por eso que me aferro con fuerza a plasmarlo en un papel.
Al cabo de esos instantes y en el momento que cruzo con desidia la puerta de la oficina hacia mi escritorio, la idea simplemente desapareció. Se esfumó. Me quedo sentado frente a la computadora, pensando, recordando, delineando algunos dibujos mentales de aquellos instantes de inspiración fugaz. Los momentos que siempre había intentado plasmar ahora se hacían inencontrables.
No eran simples ideas, era la idea luz que por más simple, por más trivial tenía el poder de haber hecho olvidarme de todo, en esos minutos en Florida. Me había hecho sonreír frente a una multitud desvariada y enfermiza.Era lo suficientemente poderosa como para poder transcribirla luego. Y así todo, el contacto con ella se esfumó como un mal presagio, que pronto dejó de existir.
Me dirán que es tiempo de abandonar este trabajo; un recurso menos radical sería utilizar un grabador. Yo voy sintiendo que es un mecanismo de defensa. Supongo que todas son respuestas válidas. Por otra parte, voy pensando que mis ilusiones y esperanzas se van acaparando en ese instante preciso de luz que brilla por encima del día, de las tareas y obligaciones y me deja flotar por encima de todo eso por escasos momentos. Quizá es mi mente la que me obliga a retenerlos, a no publicarlos, a hacerlos mios, asirlos entre mis dedos, que se esconden para mi protección.
Aún no lo sé, quizá este sea un intento de respuesta frente a la hoja en blanco, frente al silencio que viene transitando mis musas, pero sin duda siguen ahí, candorosas, jugando a las escondidas para mis minutos de placer diario, pero que huyen prontas cuando trato de describirlas.
mayo 22, 2008
la joven vida
Juno se ve por los oídos, o mejor dicho, se entiende en su entera complejidad desde que uno comienza a escuchar. Es un proceso lento, que recién entrado el relato comienza a percibir cierta coherencia con la armonía que aparece por detrás. Se da de a poco, primero por intuición, luego se va palpando en la piel, hasta que ya no quedan dudas:La banda de sonido de la película es la clave. La misma lógica sigue el relato, pero eso va más adelante.
La banda de sonido cuenta como en secreto, a hurtadillas, la estructura interna, indaga sobre el sustrato de la joven vida de esta muchachita... es que la historia por demás es sencilla: "joven-rebelde-embarazada
Más allá de la permanente construcción que realiza el film sobre los personajes y la expectativa final que ponemos en Juno y su decisión en torno a su niño por nacer, se percibe una historia más gravitante, de mayor envergadura que tiene que ver más bien, con la madurez, un proceso de ese estar-en-el-mundo, de concebir la realidad desde una mirada adulta que sobresale en una segunda lectura a la capilar historia de "la madre soltera".
Y esto es lo que no puede entenderse sin el auspicio de la banda de sonido. Paso a paso se va configurando melodías al principioo de una dulzura que llega a la crispación, canciones chistosas y muy empalagozas que remiten a la adolescencia casi incolume de Juno. Una niña rebelde, con serios problemas de adaptación y sociabilidad, pero que vive en un mundo desprovisto de responsabilidades, fumando pipas, con bicicletas como nudos problemáticos y juego de sillones puestos en jardines.
A medida que avanzan los temas se nota cierto corrimiento en la temática que preanuncia algún cambio, aunque las melodías mantengan cierto halo superficialidad (aún). Quien escuche "loose lips" por ejemplo, mientras afirma como inocente jugarreta de niños "we won't stop until somebody calls the cops/and even then we'll start again and just pretend that
nothing ever happened/" recomienda en el mismo tono "if you wanna burn yourself remember that I LOVE YOU/and if you wanna cut yourself remember that I LOVE YOU/and if you wanna kill yourself remember that I LOVE YOU/call me up before your dead, we can make some plans instead/send me an IM, i'll be your friend..."
Y ahí cuando Juno comienza a evaluar seriamente qué significa la maternidad, qué significa el aborto, que relaciones comienzan a aparecer por detrás de esas decisiones -a primer vista- superficiales que puede tomar cualquier adolescente a la hora de ser "madre", se van configurando relaciones de una importancia inusitada en una persona de su edad.
De pronto "Superstar" de sonic youth nos mete de lleno en el cambio que preanunciabamos, en una atmosfera densa, compacta, negra... con canciones de amor que hasta el momento no tenían razón de ser, que podrían sonar hasta cursis, pero en el transcurso de la peli comienzan a tener un sentido de profundidad asegurada: "loneliness, is such a sad affair/and I can hardly wait/to be with you again/what to say/to make you come again/come back to me again/and play your sad guitar"
Lo que aparecía como dulces y desinteresadas canciones de juegos graciosos, se advierte de pronto que estamos ante algún tema un poco más delicado.
Y mientras tanto...los personajes van mutando, el padre que quiere adoptar muestra razgos más infantiles que los propios adolescentes, se enamora de la chiquilla; Juno practica un pragmatismo fuera de generación y la madre conservadora pro Familia" puede llegar a ser madre soltera....
Las bifurcaciones de la pelicula muestran esos cambios, esa joven vida del título trampea, nos hace creer que vemos una pequeña adolescente y hacia el final, vemos una mina consolidada en sus ideas, cuestionándose mucha de las verdades de los adultos, mucho más infantiles, que terminan siendo pequeños frente a esa pequeña juno, que a esta altura, es enorme.
La joven vida entonces confunde porque en nuestro inconsciente colectivo: joven-inexperta-inocente,...blablaba todo fluctúa, la juventud tiene una madurez legítima, los adultos no saben como manejar a los niños/adultos; se comportan como chicos y en ese vaivén los últimos tracks deconciertan entre el folk rabioso y entusiasta y el tono ambivalente de lou reed en "sticking with you".
En fin. Juno muestra este proceso tan complejo y tortuoso de la madurez...pero que no cae en los lugares comunes del adolescente "rebelde sin causa" sino que pone de cabeza este concepto, pone a la madurez en aquellos que "debieran" tenerla, los Adultos, en un proceso que es aparece más dificil para el adulto que para el joven y ese cambio maravilla, enloquece, porque nos devuelve una mirada de nosotros, de qué somos, con quien nos identificamos...ahí está la construcción de la identidad y en eso tiene mucho que ver lo movilizante de lo que esuchamos.
mayo 14, 2008
mayo 12, 2008
Camara lenta
Odio las enumeraciones, me doy cuenta que las uso por demás, sin embargo me dejan la libertad en la hoja en blanco para entender precariamente lo que de otra forma... bah, quizás son sólo palabras.
o números, o teclas; teclas, sí mejor.
De piano. eh.
Y veníamos a la enamuración de esta mierda, de este caos (y sigo enumernando) en esta verborragia de los humores crispados, de la iracundia gubernamental, de las polarizaciones vacías y las premisas falsas. Todo encuadra en una misma tonalidad. Un gris, un amarillo patito, un celestón, pero nunca osarán jamás pintar(se) de un violeta, un fuscia, (por qué rae fuxia, no? tiene más punch) un rojo furioso, un que se yo. De una vida.
Está bueno cuando el texto tiene su canto. (No por ser poesía, que quizás porque no la porque no la se cantar, no me interesa) Hasta el texto más canónico tiene su canción interna, su propia armonía. Hoy estoy desafinado. Se nota, desentono. No me sigo. Es el piano, por favor!
Asi que por eso quizás los entiendo más. (Enumero) Faltos de ideas, de esperanzas y de sueños. Cansados de esperar, de cantar, de sentir, de latir. Sobre todo, faltos de amor. Están todos en una perfecta (des)armonía colectiva, en un incomprensible subtono que estalla en los vidrios de nuestras débiles almas-timpanos...pero claro, estamos todos en la misma, quién se va a dar cuenta? Quién sale del ruedo?
A qué iba? ah si! estaba en el tilo, colgado del. Con la idea clara de que la vibración es la que falla, lo que permite estas distorisiones, estos desniveles, enumero.
Lei por ahí que viviendo en una sintonía por debajo, más lenta, más acompasada logramos incorporar diferentes energías imposibles, que se materializan en ese estado, que se vivencian, se perciben como una roca, como una mesa, tan exacta como una pelota..ahí tenés la sensación..fa! lograron la materialización de las ideas...y decían que el materialismo diálectico se había temrinado...escuchen a los metafísicos, más físicos que nunca. y el tilo es así, te deja pasar esa calma. Y aunque parezca mentira, se entiende, tiene un sentido, una coherencia...de a poco y sin apuro, todo encuadra. El ecualizador cosmico, klemm, por qué no?
Todo encuadra, y vuelvo a mi cup of tea, tranquilo, adormilado...me encantaría dormir y seguir escribiendo los sueños.
Qué sueños? ya estoy dormido.
mayo 02, 2008
De la lectura
abril 03, 2008
silencio
Aprendo del blanco, lo distingo de esas letras de molde negras que aparecen como ganado, arriadas por una voluntad que no es mía. Y pienso en cambiar el fondo. Quizás verde, a lo mejor amarillo...negro quizás.
Entonces se me ocurre, que tal si la humanidad callara de pronto. Si la humanidad cesara esa costumbre del habla. Aprendiera de pronto escuchar silencios, presencias. A sentir contornos, limites, bordes.
Qué tal si aprendiéramos a amarnos en silencio, en el éxtasis de entendernos por sí mismos, en el beso, en el sexo, en la mirada. Cómo sucede que el acto sexual se vuelve así tan simple, tan milagrosamente, tan complejamente simple. Cómo imagino tu excitación? Cómo logro alcanzar tu deseo sin un atisbo, sin una mueca? Tan sólo la atención presente, el deseo constante.
Qué tal si dejáramos de construir poderes, y aprendiéramos a inventar puentes.
Me siento entonces y veo la pantalla en blanco. Sucede que no tiene sentido nuevamente escribir lo que escribo. Tendría que comunicarlo de otra forma, verlos a los ojos y comprender lo que digo...lo que ni siquiera pretendo decir.
Retorno como siempre a la tragedia de este escrito, que no debiera haberse escrito nunca, y así, publico lo que nunca exisitó, una voluntad. Páginas en blanco, o negras debieran ser.
Quizás ahí, amiga, radica la incógnita de esos escritores que deciden emigrar a sus silencios, obligados al olvido, dejan sus obras para yacer eternos en el mar de libros imposibles que jamás escribirán. Quizás están diciendo más de lo que muchos intentan sostener en enciclopedias y novelas monstruosas.
febrero 20, 2008
eclipse
El chango san juanino, venido de sus tierras, que hace tantas lunas se cobija bajo su única sombra, qué puede asombrarlo, ahora que en los canales la lucecita la pasan en cadena nacional, por el cable del porteño.
¿Qué milagros espera concebir, ahora en esta noche estrellada, qué ilusiones alternan su visión, observando la luz aplacada?
Cómo contemplar de igual forma la luna, con esos ojos de turista, con que ahora se reúnen tantos con el pescuezo en alto, quizá por vez primera, bendito ellos, obervando lo que la tele les ifnorma. Están allì con sus lentes prismáticas, con sus pilchas de noche, recorren en sus vidrios polarizados y sacan a pasear su humanidad por el aire de la luna.
Como entonces comprararse, con las lágrimas del chango, que a solas llora con su lunita, en ella que pretende alguna mención, al menos alguna certeza a sus desdichas.
Dicen que "por única vez roja ha de ponerse"... pero bien saben los changos del parque que roja es la sangre de sus heridas, de las querellas verbales, de la violencia de los vejámenes. Roja es la tierra de la que han nacido, que han parido con dolor los viajes del destino, con las noches encima y su luna siempre bien arriba. Saben que lo que oscurece, lo que se tiñe de negro, es el alma de aquellos, que ahora van pidiendo pista para hallar su lugar en la silla.
Qué pensará el botija, sentado en el cordón de su guarida, tomándose un vino y riéndose de los quías que orgullosos esperan el día, como si de compras se encontrasen.
La noche se oscure, bien pronto los visitantes irán derechitos a sus camitas, su te y sus comidas, recordando las magistrales aventuras de una noche en la ciudad, mirando el vaivén del cosmos, será noticia mañana mas no pasado... sin embargo el chango mantendrá ese secreto inmaculado con la blanca luz que acompaña sus miserias.
enero 29, 2008
Clip
Fue en el subte, ahí mismo formaría toda la secuencia. Claro, el protagonista sería yo. La banda no aparece nunca.
El minuto cero del video es en el silencio más absoluto, los pasos atenuados del joven pálido, en el subte, se sienta en el medio de la fila de asientos. Los auriculares puestos recién en el momento en que se sienta, el protagonista apoya los auriculares en sus oídos y la música estalla.
La gente empieza a subir, se aplasta contra las puertas y las ventanas, el pibe tiene a su lado a un gordo de traje y a una rubia maquillándose, los dos lo aplastan.
El pibe tiene una mochila y esconde un secreto. Durante todo el trayecto mira a los miles de seres que aparecen en el vagón, los que se van, los que se sientan.
Una cámara impulsiva, completamente subjetiva encara cada rostro, cada simulación y deseo de los pasajeros: Una vieja refunfuñando, un nene comiéndose los mocos, un oficinista de mediana edad apoyándose una pendeja, la misma pendeja que lee una "Cosmo" tomándose del pasamanos, señoras leyendo a osho, una pareja llorando por alguna discusión. Todo es alboroto, mil voces que no se oyen, se adivinan ensordeciendo al resto. La música es lo único que ilumina.
Todo transcurre en los movimientos del pibe, que lo mira todo con rabia, enrojecido de furia. En los estallidos de la guitarra, se toma la cabeza, presionado por el tremendo secreto, por la angustia, por el odio contenido.
La canción va terminando, el viaje va llegando a su estación terminal, el bullicio, la humedad y el calor se hacen imposibles, el agotamiento, la gente empujándose, el hastío, todo comienza a exasperar, la cámara se descontrola, se marea, se pierde, mil colores, todo queda enmudecido.
Aparece el chico, continúa silencio, sus auriculares, su mochila.
La bomba estalla en la mochila del terrorista.
enero 21, 2008
Hoy no pude dormir. Mi cabeza estalló en infinidad de pesadillas circulares. Ninguna terminaba, en el transcurso de una, se hilvanaba la siguiente y luego la siguiente, y así circularmente durante horas. No podía despertar, es que estaba en la vigilia. Sería un eco del infierno? Sería esto el infierno? Ser conciente de todos los malos presagios, del corazón golpeando el pecho helado por la incertidumbre? No cerraba los ojos, acaso por miedo, acaso temiendo que los pensamientos que mi mente elucubraba se metieran como un cuchillo en imágenes en color, en sonidos misteriosos, que hicieran más larga la dolorosa presentación de estas infamias.
Mis ojos de nuevo revoloteando en el cieloraso, concibiendo de mil maneras el sueño, pero en cada arranque de somnolencia, nuevamente un nuevo episodio me arrancaba lágrimas y gritos ahogados.
Hace días que esta cama no es mi cama, me devora como a un extraño, me encadena a los peores pensamientos. Cómo continuar si no estoy dispuesto a dar la batalla? Se cómo resolver todo lo que mi mente intenta decir, pero mientras más siento, pero es. Las presiones y las interminables sesiones de dolor se amontonan, dejando en cada barrida un nuevo escenario, cada vez más teneboroso, cada día más inverosímil.
Quisiera levantarme, pero mi cuerpo inmóvil no responde. Mis ojos de apoco se van cayendo, mi letra cada vez mas desprolija y sin fuerza va cayendo en el sopor que va llegando. No detengo la escritura, es producto ya de las fuerzas descomunales que hago para no caer, para no ahogar en un grito y poder quebrar lo que se avecina.
No tengo más remedio, ni los puntos ni las comas detienen el paso ahora final del sueño terrible, de aquel que viene por todo mi ser, mi mundo y mi vida, para demostrar que soñando tampocoes posible revivir.
diciembre 11, 2007
Tan dentro de todo
Supongo que por esa razón intento romper con esta mediocridad a la que me expuse sin miramientos y que hoy en un intento desesperado de salir de la apatia que me circunda, vuelvo un poco a lo que antes me contagiaba de luz.
Llegado un punto, en el momento exacto, exactísimo, en el que uno se da cuenta, en el que uno es conciente del absurdo de la vida, es ese instante y no otro en el que no puede escaparle más a esa sensación y todas sus acciones tenderán en parte a reconstituir ese absurdo, volverlo visible, sacarlo del anonimato y hacerlo vívido para todos.
Esa desesperación, ese darse cuenta en un instante nomás, que somos ser(es) sin más significación que la mera factibilidad que hoy estamos aquí, pero mañana quién sabe! qué somos producto de una rareza, de una posibilidad indiferente de haber nacido y "ser" tan solo ser... qué desesperante quietud la de no tener más que la sensbilidad para ver en el otro a un ente dotado de todas esos universos, para captar su absurdo y que de no lograrlo mantienen en constante tensión, todo ese gran velo llamado sociedad, lleno de titulos, de acciones, de pensamientos y eticas comunes tan conservadoras como rebeldes, todas ellas imbuidas de una vacuidad sin contraindicaciones que no hacen más que expresan en el fondo meros gestos, muecas de vida, simples bochornos de vidas que no han ni siquiera rasgado ni comprendido.
Pero llegar al absurdo, llegar a concebirlo en la sangre, en el cuerpo, en el cielo que nos tiñe todo, cree uno que puede hacer llegar su versión a su compañero, a su amigo, su hermano y aunque todas esas palabras en el absurdo no signifiquen ya nada...hacer llegar y hacer comprender algo que naturalmente debe acaecer en un reducto unico y personal y que nada ni nadie puede en el fondo trastocar... hace que intente este ejercicio imposible de salir del tiempo, contemplar las lineas escritas hasta aquí y mover toda esa gran pantomima de tiempos y horas y calendarios... Qué qué importa si hace dos meses no escribo, si es lo mismo que no hacerlo...o que hacerlo mal, o bien, que nada importa más que el estar y el entender por fin, este cielo que nos cubre a todos por igual.
Creo que no tiene sentido, escribir ni vivir, para el caso da lo mismo, sin embargo, también vale la pena intentarlo.
octubre 30, 2007
cosmos
Una zapatilla tiene su postura indicando el teléfono inalámbrico descolgado cuya antena se encuentra de forma perpendicular al eje cama-escritorio. Todo procede del orden en que pongamos esos objetos, que pueden encontrarse en maneras insospechadas, pero que en sus disposiciones conforman en sí, el eje del mundo que vivimos.
Algunos imberbes lo llaman a eso coincidencia! pff! si fuera tan fácil no podríamos convivir con el absurdo que se nos presenta día a día.
De los sucesos más ignotos a una percha colgada de un semáforo, todo tiene el sentido, el, los, miles, infinitos, tantos como vidas exista y puedan interpretarlos a su manera.
un cenicero roto con TRES colillas de cigarros en una esquina de buenos aires, en otra, un chico fumando un faso y una luz intermitente que se apaga y se enciende en cada paso del caminante anónimo. Juntos conforman una realidad única, impenetrable a los ojos de los ciegos diarios, pero en esencia, es la visualización más inconmovible de las maravillas que el cosmos puede generar
octubre 09, 2007
Fallo.
El camino de la historia que redime en el banquill, la lucha de miles que renacen en los pañuelos blancos, en ese testigo que no aparece, en esas madres incanzables de esos puños en alto y estas banderas que no han de ceder nunca a la bota criminal y la amnesia oficial.
Se ven todas ahí, el llanto de esos ojos avejentados, vejados por tantos años de injusticia, de dolor infinito que no cesa, que perdura, y permanete, pero dulcifica una espera. La espera de ver a cada uno de los responsables, presos en cárceles comunes "por crímenes de lesa humanidad en el marco de genocidio de estado".
Perpetua quiere decir, NUNCA MAS!
octubre 01, 2007
Retomo aquel impulso y no leer lo vertido, quisiera no correegir ni una sola de las palabras, proceder tan sólo a la mera publicación banal de lo estallado sobe las yemas. Sin embargo, el miedo, la razón tiñen el destino final de la producción. De pronto se iluminan ante mi: dedos, venas espeluznantemente maltrechas, yagas y arrugas delatan que no es un sueño, menos aún un dios y sí, ay! ingrato, manos de hombre, que siento, pero desconozco. No veo, no quiero mirar porque en la urgencia dicta mis acciones más violentas, mis peligros y los riesgos más vertiginosos. Al mismo aquel que no reconozco, frunce el seño, las imágenes se bifurcan y aquel que escribe, lo reprueba y no registra mis movimientos, gruñe, no entiende, no capta la sencillez del instante, la musa dicen los ilusos y así han pasado la vida, sin entender aquel fuego que lo lame como una lengua seca y rugosa, las extremidades deliciosas del íntegro lector.
Sigo esperando, que caigan, que adolezcan de una fuerza final y las palabras puedan decirme hacia donde ir, cuál camino del destino, pero inquieto pasadizo se hace esperar...y esperando uno escribe, cualquier porquería que uno puede imaginar.
septiembre 18, 2007
septiembre 06, 2007
otra vez, y otra y otra
por mares de lagrimas navega el mundo y la sensación de una ceguera generalizada.
Una pulsión en el cerebro, un contacto con un extraño, un relámpago en un nervio cardinal. Los dedos hipersensibilizados, los pelos electricos y la garganta un desierto.
Todo aparece caer, en una fragilidad de ensueño, pero como pesadilla disfrazada. Todos los gestos y los movimientos detenéndose en un segundo mortal, en donde los tiempos perecen.
Todo hiede y en el medio de esa coraza imposible, vivo, transcurro y muero permanentemente en la oscuridad que nadie observa, en la realidad que tantos niegan. Pero en sus débiles conciencias son (somos) atroces esclavos de la nebulosa y superficial vida cotidiana que agobia en su hastio.
agosto 24, 2007
agosto 14, 2007
Notas
La vivencia angustiosa de ese periplo nos lleva a la certeza física de de tanta desdicha, de tanto corazón herido.
Un retorno a uno mismo y por fin, quizá, a aquella persona que llenaba nuestros sueños, que deambulaba nuestros días en sus fansamagóricas apariciones y simplemente acaso fuera una noche final, una noche escondida en los destellos del destino, una noche donde todo perdió su rumbo en un incendio imposible.
El fuego, que lo abraza todo en la terrible angustia de amar sin razón. Entender de pronto, que en las llamas de la desesperanza , en la ceguera de nuestra existencia, se encuentra, ahí mismo, esa fogata que todo lo devora y surge la redención, nuestra posible humanidad.
Quizás en las cenizas de aquel acto pagano,el último acto, nuestro último sacrificio, para el llanto infinito de la muerte de un amor.
Notas finales para "Sobre héroes y tumbas" de Ernesto Sábato.
agosto 06, 2007
desconectado
2 horas en las que estaría durmiendo quizá. A lo mejor fueron las dos horas de caminata entre mi barrio y el trabajo
2 horas en donde el mundo siguió girando.
Y sin embargo, esos imberbes se me adelantaron. Jugaron de mano. La sabían de algún lado.
Cuántas cosas uno puede hacer en 2 horas? Que me lo explique alguien? Quizá algún uruguayo, un chileno, o hasta un brasilero lo hizo.
y yo mascaba algún chicle, sin destino fijo, en alguna calle de la capital.
2 horas. Podría ser el tiempo que puedo estar escribiendo delante de este puto conmutador... y los zátrapas habrían obtenido lo suyo.
2 horas de desconcierto. Exactamente eso. Desconcierto.
Bjork toca el 4, y en dos horas se agotaron todas, toditas las entradas* y yo me quedo sin ir.
*miento. Quedan las de cuatrocientos. claro.**
** se de una amiga -con nombre de mes- que me putiaría por comprarla. Y sí. Aún no llego a tanto.
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